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DEVOCIONAL

Bethel IBB México | 25 de abril de 2026
Devocional
"Jehová cumplirá su propósito en mí: Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre..."
Salmos 138:8 RVA

"Jehová cumplirá su propósito en mí"

"Jehová cumplirá su propósito en mí; Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre; No desampares la obra de tus manos." (Salmos 138:8)

En este día, el salmista David nos enseña que la confianza en Dios no se basa en nuestras circunstancias, sino en el carácter fiel de Aquel que comenzó una obra en nosotros. No importa cuán incompleto o quebrantado te sientas hoy, hay una certeza que prevalece sobre todo temor: Dios termina lo que empieza.

1. "Jehová cumplirá su propósito en mí"
Esta es una declaración de certeza absoluta. David no dice "ojalá" ni "tal vez". Él sabe que su vida no es un accidente ni una serie de eventos al azar. Existe un propósito divino, un diseño específico que el Creador tiene para cada uno de sus hijos. Las demoras, los desiertos y las pruebas no son señales de que Dios te abandonó, sino parte del proceso de pulido. Lo que hoy parece un caos, mañana se revelará como parte de un mosaico perfecto.

2. "Tu misericordia, oh Jehová, es para siempre"
La base de nuestra seguridad no es nuestra fidelidad, sino la hesed de Dios: ese amor leal, inquebrantable y pactado que no cambia según nuestro desempeño. Cuando fallamos, Su misericordia nos restaura. Cuando dudamos, Su misericordia nos sostiene. Cuando no entendemos el camino, Su misericordia nos guía. Esta verdad nos libera de la ansiedad por el futuro, porque nuestro futuro no depende de nuestra capacidad, sino de Su corazón eternamente fiel.

3. "No desampares la obra de tus manos"
Esta última petición no es la oración del incrédulo que duda, sino la súplica del hijo que sabe que sin el Padre no puede mantenerse en pie. Reconocer que somos "obra de sus manos" nos quita la presión de tener que perfeccionarnos a nosotros mismos. Un alfarero no abandona la vasija antes de terminarla; la pule, la refina, la corrige, pero nunca la deja a medias. Dios no ha traído tu vida hasta aquí para dejarte caer al final del camino.

Aplicación práctica para hoy:
Hoy, 25 de abril, identifica esa área de tu vida donde sientes que "Dios se ha olvidado" o donde la espera te ha desgastado. Puede ser una promesa no cumplida, una relación que no se restaura, un proyecto que no despega o una sanidad que no llega. Ahora, declara en voz alta sobre esa situación: "Jehová cumplirá su propósito en mí aquí también". Luego, escribe en un papel: "La misericordia de Dios es para siempre, y yo soy obra de sus manos". Guarda ese papel como un recordatorio físico de que hoy Dios sigue trabajando, aunque no lo veas.

MI ORACIÓN DE HOY
""Padre Celestial, gracias porque Tú eres un Dios que no deja nada a medias. En este 25 de abril, me presento ante Ti reconociendo que muchas veces quise rendirme al no ver resultados. Pero hoy me aferro a Tu Palabra: 'Jehová cumplirá su propósito en mí'. Gracias porque Tu misericordia no depende de mis méritos, sino de Tu carácter eterno. No abandones la obra de Tus manos, Señor. Sigue moldeándome, sigue corrigiéndome, sigue recordándome que el final de mi historia ya está escrito en Tu gracia. Quiero confiar no en mis fuerzas, sino en Tu fidelidad. En el nombre de Jesús, amén.""