DEVOCIONAL
Bethel IBB México | 26 de abril de 2026
"Todo lo que pidiereis con fe"
"Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis." (Mateo 21:22)
En este día, el Señor Jesús nos entrega una llave maestra para la vida espiritual: la oración de fe. No se trata de una fórmula mágica ni de un "deseo intenso", sino de una confianza activa en el carácter y el poder de nuestro Padre Celestial. La fe no es un sentimiento; es la certeza de que Dios es quien dice ser y hará lo que prometió.
1. "Todo lo que pidiereis en oración"
Jesús no pone límites pequeños. Dice "todo". Esto no significa que Dios sea un cajero automático celestial que concede caprichos, sino que el creyente que vive en intimidad con el Padre aprende a pedir conforme a Su voluntad (1 Juan 5:14). Cuando tu corazón está alineado con el corazón de Dios, tus deseos comienzan a reflejar Sus propósitos. La oración no es para cambiar a Dios, sino para posicionarnos ante Él y permitir que Su voluntad se manifieste en nuestra realidad.
2. "Creyendo"
Esta es la condición no negociable. La fe es la mano que recibe lo que Dios ya dispuso dar. Sin fe es imposible agradar a Dios. Pero atención: la fe no es negar la realidad, sino mirar la realidad desde la perspectiva divina. Si tienes una montaña delante (enfermedad, deuda, conflicto familiar), la fe no dice que la montaña no existe; dice que Dios es más grande que la montaña y que Él puede moverla. La fe genuina siempre está anclada en la Palabra, no en las emociones pasajeras.
3. "Lo recibiréis"
Jesús habla en tiempo presente y futuro a la vez. Es una certeza: lo recibiréis. No dice "tal vez" ni "depende de tus méritos". La respuesta de Dios puede ser "sí", "no" o "espera", pero el creyente que ora con fe nunca es ignorado. A veces recibimos de inmediato; otras veces Dios está obrando en los bastidores. La verdadera fe espera con paciencia, porque confía en que el Padre sabe el mejor tiempo y la mejor manera. No te desanimes si la respuesta no llega como esperabas; Dios nunca llega tarde.
Aplicación práctica para hoy:
Hoy, 26 de abril, identifica una situación que has estado llevando con angustia (salud, finanzas, un familiar inconverso, un temor recurrente). Lleva esa situación específica ante el Señor en oración, pero con un paso adicional: escribe en un papel lo que estás pidiendo y ponle una fecha (hoy). Luego, busca al menos dos versículos bíblicos que respalden tu petición (por ejemplo, si es sanidad: Isaías 53:5; si es provisión: Filipenses 4:19). Ora esos versículos en voz alta, declarando que la promesa es para ti. Finalmente, guarda ese papel como un recordatorio de que hoy activaste tu fe. Y lo más importante: da gracias antes de ver la respuesta, porque la fe se alegra en la promesa, no solo en el resultado visible.