DEVOCIONAL
Bethel IBB México | 21 de febrero de 2026
"Poder para el Camino"
"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." (Hechos 1:8)
Este versículo es la última promesa de Jesús antes de ascender al cielo, y sigue tan vigente hoy como en aquel momento.
1. El "Poder" que no es humano
La palabra original para poder es dunamis (de donde viene "dinamita"). No se refiere a fuerza física o autoridad política, sino a una capacidad interna para superar obstáculos, cambiar el carácter y resistir la adversidad. En este 21 de febrero, si sientes que "ya no puedes más", recuerda que hay una fuente de energía disponible para ti que no se agota.
2. La Misión: "Ser Testigos"
Ser un testigo no es simplemente hablar; es ser una "evidencia viviente". Un testigo cuenta lo que ha visto y oído. Tu vida hoy —tu paz en la crisis, tu integridad en el trabajo, tu amor al prójimo— es la prueba de que Jesús es real. No necesitas un micrófono para ser un testigo; tu conducta en lo cotidiano es el mensaje más fuerte.
3. Círculos de Influencia
Jesús marca una ruta que empieza desde lo más cercano hacia lo más lejano:
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Jerusalén: Tu casa, tu familia, los que más te conocen.
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Judea y Samaria: Tus amigos, vecinos y compañeros de trabajo.
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Hasta lo último de la tierra: El impacto que tus acciones pueden tener incluso en personas que no conoces.
Aplicación práctica para hoy:
Hoy, no intentes ser "bueno" o "fuerte" por tu cuenta. Pide ese dunamis, ese poder del Espíritu Santo para enfrentar tus tareas. Luego, busca ser un testigo silencioso pero efectivo: haz algo hoy que haga que alguien se pregunte por qué eres tan paciente o servicial. Que tu vida hoy sea una prueba del amor de Dios.