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Devocional Bethel

DEVOCIONAL

Bethel IBB México | 18 de marzo de 2026
Devocional
"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios."
Salmos 46:10 RVA

"El Poder de la Quietud"

"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra." (Salmos 46:10)

En este día, el Señor nos da una instrucción que parece sencilla, pero que requiere de una fe profunda para ser ejecutada.

1. "Estad quietos"

La palabra original para "estad quietos" significa literalmente "soltar", "dejar caer las manos" o "rendirse". A veces, en este mes de marzo, nos hemos encontrado luchando con nuestras propias fuerzas, tratando de resolverlo todo con ansiedad. Dios nos dice hoy: "Suelta el problema, deja de pelear en tus fuerzas y deja que Yo actúe". La quietud no es pasividad, es una postura de confianza absoluta.

2. "Y conoced que yo soy Dios"

Solo cuando callamos nuestras propias voces de afán, podemos escuchar la voz de Dios. Al estar quietos, llegamos a un conocimiento más profundo de Su carácter. Reconocemos que Él es el Omnipotente, el que abre caminos y el que tiene la última palabra. Este conocimiento nos da la seguridad de que, si Él es Dios, no hay nada de qué preocuparse.

3. "Seré exaltado"

Dios nos asegura que, al final, Su gloria será manifiesta. No importa cuán grande parezca la confusión o el conflicto, Su plan prevalecerá. Cuando permitimos que Dios sea Dios en nuestra vida, Su nombre es glorificado en nuestras victorias y en la paz que mostramos ante el mundo.

Aplicación práctica para hoy:

Hoy, separa cinco o diez minutos para estar en silencio absoluto delante del Señor. No pidas nada, simplemente quédate "quieto". Entrega mentalmente cada carga que te ha estado robando la paz y repite en tu corazón: "Tú eres Dios, y yo confío en Ti". Verás cómo, al soltar el control, el descanso de Dios inunda todo tu ser.

MI ORACIÓN DE HOY
"Padre nuestro, te damos gracias porque Tú eres nuestra roca y nuestro pronto auxilio. En este 18 de marzo, decidimos obedecer Tu Palabra y estar quietos ante Tu presencia. Soltamos nuestras preocupaciones, nuestros afanes y el deseo de querer controlarlo todo. Reconocemos que Tú eres Dios y que no hay nadie como Tú. Que Tu nombre sea exaltado en nuestra vida y en todo lo que hagamos hoy. En el nombre de Jesús, amén."