DEVOCIONAL
Bethel IBB México | 26 de marzo de 2026"La Herencia de una Nación Bajo Dios"
"Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová, el pueblo que él escogió como heredad para sí." (Salmos 33:12)
En este día, el salmista nos invita a reflexionar sobre el privilegio de ser parte del pueblo de Dios, recordándonos que nuestra verdadera dicha no depende de sistemas humanos, sino de nuestra relación con el Creador.
1. "Bienaventurada la nación..."
Ser bienaventurado significa ser profundamente dichoso y favorecido. El salmista no dice que la nación sea dichosa por sus riquezas, sus ejércitos o su sabiduría humana, sino por quién es su Dios. Como cristianos seguidores de Jesús, reconocemos que la verdadera prosperidad de una comunidad o de un país comienza cuando reconocemos que Jehová es el único soberano.
2. "El pueblo que él escogió"
Aquí vemos la soberanía y el amor de Dios en acción. No somos nosotros quienes elegimos a Dios por mérito propio; es Él quien, en Su infinito amor, nos ha llamado a formar parte de Su familia. Como creyentes, descansamos en la seguridad de que nuestra identidad no se basa en lo que hacemos, sino en que somos Su heredad. Él nos cuida con el celo y el amor con que alguien cuida su posesión más valiosa.
3. "Como heredad para sí"
Ser la heredad de Dios significa que pertenecemos a Su reino. Esto nos da una seguridad inquebrantable en este 26 de marzo: si pertenecemos a Dios, Él es responsable de nosotros. No tenemos que gloriarnos en nuestras obras o capacidades, pues sabemos que nuestra posición delante del Padre es un regalo de Su gracia divina.
Aplicación práctica para hoy:
Hoy, como ciudadanos del Reino de Dios, oremos por nuestra nación y por la Iglesia universal de Cristo Jesús, una Iglesia que esta en todo el mundo buscando a su Salvador. Recordemos que nuestra mayor seguridad es que somos "pueblo de Dios". En lugar de confiar en nuestras propias fuerzas para resolver los problemas del día, descansemos en la gracia de Aquel que nos escogió. Nuestra confianza está puesta en que, por la fe, somos justificados y sostenidos por Su mano poderosa.
Dale fe y esperanza a mi país
Ilumina Señor a México (Tu país)
No permitas que esté lejos de ti
De tu amor necesita México (Tu país)
Hazle ver que el camino eres tú
Guarda en tu corazón a México (Tu país)
En el nombre glorioso de Jesús
Te pedimos señor por México (Tu país)
Bendice sus suelos
Su sol y sus mares
Sus pequeños pueblos
Sus grandes ciudades
Bendice a su gente
A cada instante
A su presidente
Y a sus gobernantes
Pon tus ojos en cada amanecer
Cada vez que despierte México (Tu país)
Y tu mano bendita en cada ser
Santifica señor a México (Tu país)
Bendice sus suelos
Su sol y sus mares
Sus pequeños pueblos
Sus grandes ciudades
Bendice a su gente
A cada instante
A su presidente
Y a sus gobernantes